“… mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.” — 1 Corintios 13:10-12.
Luego de hablar de Dios en 1 Corintios 13, Pablo recurre a un ejemplo muy bonito de su vida. Compara lo que es, y lo que será, con lo que fue cuando era niño.
¿Alguna vez te has enamorado? Lo he hecho. Es curioso que siempre que se está enamorado, dicha persona es “la más maravillosa que he conocido”. Normalmente uno suele hacerse toda una película de como sería la vida con esa persona.
Luego resulta que nos enamoramos de la idea que nos hicimos de tal persona, en vez de enamorarnos de lo que en realidad es esa persona, y allí vienen la decepciones. Luego, pasa el tiempo… Y nos enamoramos de alguien más.
Esa nueva persona es la personal “más maravillosa” hasta que el ciclo se vuelve a repetir. Eso solemos hacer cuando permitimos enamorarnos fácilmente. A todo el mundo le pasa hasta que decide detener el ciclo.
Aquí Pablo está hablando algo parecido. Algo con lo que todos podemos sentirnos identificados.
En la vida hay cosas muy maravillosas, pero ninguna es totalmente perfecta como lo es la fuente de la cual provienen. Algún día, cuando venga a nosotros lo perfecto, lo que era en parte perfecto se acabará. No vamos a necesitar (ni querer) lo casi perfecto.
Todos los amores que había conocido en mi vida antes de Cristo me parecían maravillosos, y algunos me parecían insuperables. Todo eso fue así, hasta que conocí a Cristo. Dejé atrás las cosas en parte perfectas y conocí algo que es perfecto.
Cuando caminas con Jesús, cada día te sorprende más y te enamora más. Uno es como un niño espiritual que va dejando cosas atrás y crece (Mateo 18:3). Eso es parte de nacer de nuevo en Cristo cuando creemos en Él.
Más sorprendente aún: Cuando sigues a Jesús, todos los días dejas atrás la idea que tú tenías del amor de Dios hasta ese momento, para abrazar más aún la inmensidad de su amor.
Me explico. Hace un mes yo tenía un gran concepto del amor de Dios. Ese concepto ya está aplastado. Está hecho añicos en mi vida. Era un concepto de “niños” y lo he dejado atrás. Jesús me mostró que ese concepto es obsoleto y que su amor es aún más grande.
Eso me fascina. Día tras día, dejo las cosas obsoletas que tenía en mi mente atrás, y Jesús renueva mi vida y su amor en mí. Es algo perpetuo. Es algo eterno. Cuando abres la puerta de tu vida a Dios, Él te sella para siempre.
Ahorita lo que entiendo del amor de Dios me parece perfecto e insuperable, mas sin embargo sé que lo que parece imposible, para Dios es posible. Sé que Jesús cada día me sorprenderá más y más y más.
La vida de un cristiano es como la describe Pablo. Ahorita estamos en una especie de lugar oscuro y poco a poco vemos más y más luz, más algún día veremos cara a cara el Amor.
Ahora conocemos en parte, más algún día conoceremos como fuimos conocidos. ¿Sabías que Dios ya te conocía antes de que naciera? Él ya te amaba… Y algún día vas a contemplar la dimensión de tan grande amor.
Nada llena como Jesús. Sin Él nada somos, y una vez que empezamos a caminar con él y damos nuestro primeros pasitos tras sus huellas, nos estamos embarcando en la aventura más grandiosa que un ser humano puede vivir.
Dios me enamora cada día más, y me ha permitido llegar a la conclusión de que la vida cristiana es un crescendo que siempre va a más, y que es capaz de superar toda expectativa imaginada por el hombre.
Una vez que conoces ese amor, estás dispuesto a dejar todas las cosas necesarias atrás, y seguir más a Jesús. Para seguir eso solo se requiere fe frente a toda circunstancia, y dejarse llevar por el Espíritu Santo.
Dios se encargará de enamorarte más y más cada día si tú se lo permites. Es imposible resistirse a tan grande amor que no puede ser descrito en palabras.
“¿Había perdido Pablo su capacidad de razonar? ¡Por supuesto que no! Para alguien que está enamorado, hablar así no es una exageración. Y Pablo estaba enamorado de Jesucristo”.
— Oswald Chambers.
¡Lee el blog en tu email y recibe gratis mi primer libro cuando sea publicado!
Anota tu correo electrónico aquí:
No olvides revisar tu email para verificar tu suscripción. ;)
Acerca del autor: Josué Barrios es un revolucionado por Jesús, escritor y líder que quiere servir más cada día. Lee más de él en Twitter, Facebook, o Google+.
| Tweet |
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada